A QUIÉN VOTAMOS. ¡Qué complejos los humanos!

En esta ocasión, como no podía ser de otra manera las elecciones y el voto son el tema que nos trae Sergio García Soriano.


Sergio García Soriano

Sergio García Soriano

Las elecciones generales generan muchas pasiones con respecto a los candidatos. En muchas sobremesas familiares, se prohíbe hablar de política y religión…por la vehemencia que esto conlleva.

Las entrevistas entre los candidatos se mueven en el terreno de lo encorsetado, para decir frases con las que se puedas identificar la mayoría de los espectadores… “me preocupa el país que le dejemos a mi hija”

No obstante, en un país donde el 30% de la población no ejerce su derecho al sufragio. Donde no se leen periódicos, quizás porque el periodismo dejó de existir hace décadas…sea difícil, hacerse votante…

No siempre votamos por los programas de los partidos políticos, sino por cuestiones emocionales…necesitamos “votar con ilusión”, la ilusión de parecernos a un grupo de personas al cual pensamos que nos reflejamos al meter nuestra papeleta o para votar en contra de alguien. “Hay un dirigente pésimo que quiere quitarnos las pensiones…”y entonces, voto con fuerza en su contra. O el vecino de al lado, al cual no aguanto, se ha hecho de Podemos, pues votaré al PP para fastidiarle…hacer esto es más civilizado que pegarle un bofetón al presidente…pero aun así, ¡qué complejos somos los humanos…! Nos comportamos, dependiendo de qué atribuimos que le sucede al otro con la elección que hago. En el fondo, somos mezquinos, ya que no compramos lotería por la felicidad de compartir el premio sino por la alegría que me daría que me tocase a mí y no a mi primo Pepe.

En campaña, no hay mensajes inocentes…están medidas todas las informaciones, las puestas en escena…se sabe que en un debate a 4, el centro del estudio da la sensación al espectador de “centralidad”, que la primera pregunta y la última del debate, el televidente la va a recordar en mayor medida.

Existe un lavado de cerebro, ya que se nos olvidan razones por las que decíamos que nunca votaríamos a ese partido político. Nos sucede algo así como al comienzo de año cuando tenemos propósitos positivos hacia nosotros mismos: dejar de fumar, aprender inglés, ir al gimnasio…

Asusta un poco ver algunas cosas tan dañinas que han hecho nuestros “servidores públicos”. No obstante, ayer me preguntaba un periodista de ABC, ¿son los políticos muy diferentes a nosotros? – No, no lo son…los políticos salen de la población general, no vienen de Marte, ni se les cría en las exquisitas Casas Reales- – ¿Tienen rasgos psicopáticos? – – Si, como tu periodista y yo, psicólogo-

Cada uno de nosotros ha desarrollado una serie de características que nos vienen bien para ejercer la profesión, en el caso de actor, rasgos exhibicionista, el policía, una faceta sádica, el psicólogo, una observación que roce lo neurótico. Es decir que rasgos “psicopáticos”, van a tener todas las profesiones…quizás no solamente dadas desde la persona a su praxis laboral, sino que desde el cargo que ocupo, me deviene parte del carácter, hace a mi pensamiento.

A esta reflexión, el periodista nacional, me habló del síndrome Hubris, indicándome cómo los políticos caían en el alejamiento de la cotidianidad de la población que gobernaban, como no se daban baños de realidad. Y ciertamente, existe dicho síndrome donde uno piensa que lo sabe todo y no penetra en el tejido social de una sociedad…como magistralmente mostró Oscar Wilde en El Príncipe Feliz. Quizás esto ha pasado entre nuestros políticos…sin embargo, también se puede decir que la lógica del votante, no es la lógica del gobernante…existen diferencias entre el discurso de la oposición y la de ejercer el mandato…escuchar a la gente de “la calle”, puede ser tan dañino como no hacerlo. Ya que uno debe escuchar desde un criterio, desde un lugar determinado…¿Qué escucho, cuando escucho?

Por último, animar a la gente a que vote. No nos engañemos, lo hacemos todos los días con nuestras decisiones, con nuestros actos…votar es participar en las actividades que nuestras instituciones han preparado para nosotros. Estoy harto de ir a eventos, con una difusión hecha magistralmente, y actividades de calidad, y el ciudadano ha perdido su capacidad de “participación”. No tengo claro, que sea necesario hacer referéndums anuales, pero ser ciudadano, no es algo pasivo, es algo de una máxima actividad…solo si me hago ciudadano, podré ser votante. Podría darse la paradoja, que mi papeleta, no fuese mi mano quien la introdujese en la urna. Sino que fuese secuestrada por la ideología familiar o en contra de ella, que es lo mismo…o que la animadversión por el chico del quinto, determinase mi apuesta para el futuro de mi país en los próximos 4 años…¡Qué complejos los humanos!¡Voten!

Sergio García Soriano

tel 660046657

www.psicologosergiogarcia.com

Sergio García

Sergio García Soriano es, Psicólogo de Clínica, experto en pareja y familia, atención en consultas de Madrid y El Escorial. Director de Dunas, casa Rural y espacio de bienestar. Director del dispositivo de atención nacional telefónica 807517504.Colaborador habitual de La Mañana de TVE, La Ser u Onda Madrid entre otros.

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