Ernesto “Matute” escribe, ‘Al Cristo de Gracia’

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Hace tiempo ya que mi buen amigo Ernesto Martín Matute, una de esas personas de las quedan pocas, que siempre lleva en su cara una sonrisa dibujada y lista para ofrecérsela a cualquiera, siempre un consejo a punto para un amigo, orgulloso y honorable marido, padre y abuelo sus palabras le delatan. Me contaba una bonita historia sobre un Cristo de madera que encontró tirado y desvencijado en la basura y opto por rescatar y restaurar, en el brillo de los ojos se le notaba en demasía el cariño y empeño que estaba poniendo en el trabajo, al tiempo me pregunto si podía escribir algo para el periódico, algo dedicado a su querido Cristo de Gracia y aunque no sea el restaurado poner alguna imagen de su obra.

Aquí esta, aun a sabiendas de que en Semana Santa no se procesiona al Stmo. Cristo de Gracia no podíamos dejar pasar más tiempo. Con mi total admiración y agradecido por las palabras dedicadas.

Como al genial fotógrafo Roberto Amorós por las imágenes

Mago Blanco


Ernesto trabajando en su Cristo

Ernesto trabajando en su Cristo

AL CRISTO DE GRACIA

Cómo es posible Señor, que haya pasado una vida tan cerca de tu hornacina, te haya mirado a los ojos, y no me haya dado cuenta de tu mirada divina.

De ese gesto de dolor que refleja tu semblante.

Deduzco por su crueldad que es un momento postrero, ultima mirada a Dios, a tu Padre, a tu cielo, a quien tus empapa con sus lagrimas de Madre.

Es posible que no viera el resplandor de tu cara, el dolor de tus heridas, ni tus manos protectoras hacia el pueblo de Las Navas.

Sobre tus humildes andas cuatro faroles de bronce, en su interior lucen apenas unas velas la tenue luz que despiden, traspasan vagamente los cristales de esos cansados y viejos faroles.

Ningún detalle sin repasar

Ningún detalle sin repasar

Estoy escuchando el trueno que precede a la tormenta, y que delata en su estruendo el expirar de tu cuerpo. Un fuerte rayo de luz ilumina los olivos, dejando su resplandor en tu corona de espinos.
Es la mano que te acaricia desde el Cielo aliviando tu dolor, llevando agua a  tus heridas.

-¡PADRE!

Dos bancas manos enjugan el sudor de sangre que desde tu frente se desliza hasta tu pecho herido de muerte.

De rodillas y abrazada a tu tormento, llora una mujer desconsolada, viste túnica negra, sola, levantando la cabeza mira al cielo y una voz agonizante se deja oír sobre ese monte cuajado de olivos.

¡PADRE!

Su poder descarga el Cielo.

La incesante lluvia lava tu cuerpo inerte y desde ese instante comienza para el mundo una nueva era. Jesús… protege este pueblo que te quiere, confía y reza a los pies de tu Cruz…CRISTO DE GRACIA AYUDANOS.

El resultado de un maestro

El resultado de un maestro

Anexo dedicado a Sergio Martin Peña, su madre y un amigo

Junto a esa Cruz de madera, con el alma destrozada sufre otra madre con el corazón traspasado de dolor.
Y junto a ella aquel que pierde a un amigo.
Gafas oscuras, semblante duro y corazón tierno.
Por sus mejillas corren ríos de dolor, amigo, Sergio, amigo.
Mirando al Cielo exclamaba…
¡Sergio, amigo, Sergio!

Escrito-Ernesto

Mago Blanco

Mago Blanco: Fº Javier Flores Nácar Administrador y Creador del "Grupo Si Estas Estoy y del programa de Radio-Online Sonidos Flamencos. Apasionado del Diseño Web, la música, la originalidad, las personas,, Un amigo si tu lo eres... Si Estas...Estoy...

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