La Bodeguilla, un lugar con entidad propia, para el recuerdo.

 

No podíamos dejar pasar el cierre de La Bodeguilla, sin dedicarle unas letras en nuestro medio. Pero pensamos que mejor que Mago Blanco, escribiera este articulo nuestro querido colaborador Alberto V. Jiménez. El durante muchos años ha formado parte del local y llamemos “la cuadrilla” y le veíamos con más potestad que los que solo pasamos por allí de vez en cuando. Bonito y emotivo recuerdo. Muchas gracias Alberto.

Mago Blanco.


Alberto V. Jiménez Muñoz

La nieve arreciaba en la noche, y su sesgada cortina, bailaba según la coreografía del viento y  arracimaba sus copos en esquinas, tejados y oscuros recovecos. El otoño presentaba su faz fría. Ni un alma, sólo el silencio, desvelado de vez en cuando por el lejano ladrido de algún perro.

Las farolas iluminaban la calle, más una luz cálida, emergía de los ventanucos de un antiguo caserón de pueblo, de mitad del siglo XIX, como así lo aseguraba la fecha esculpida en el dintel de su puerta, y una campanilla cerca de ella, anunciaba con su sonido tintineante, si alguien sobrepasaba su umbral.

El tiempo  se había parado en la estancia, al calor de una estufa de leña, cuyo crepitar, era la banda sonora de fondo  de aquellas historias y cuyos paisanos relataban en sus conversaciones. Sí, el tiempo se había parado, mas paradójicamente su eco seguía latente en ellas, avivado por aquel  “néctar”, que era el pretexto para ello y para saborear juntos la compañía.

Bodega Valdepeñas, en un principio rezaba el letrero de su fachada, mas con el tiempo cariñosa y familiarmente se fue conociendo al local por el nombre de “La Bodeguilla”. Techo de vigas de madera, como antes, bajo el cual lucían, tres tinajas rojas de vino, que se usaran en otro tiempo, la boca de un antiguo pozo cegada, se adivinaba en el suelo a la entrada, y la barra en forma de L y delimitada a ambos lados por sendas paredes, y acabada en madera, en cuya esquina se alzaba una columna, que en varios momentos, separaba amigos, según opiniones encontradas en las conversaciones, junto con una antigua estufa de leña, en un recodo de la estancia y rodeada por taburetes metálicos, configuraban el interior del local.

Por aquí desfilaron, en conversaciones, la duquesa de Medinacelli, los marqueses de las Navas, Cascorro (Eloy Gonzalo García, el héroe de), personajes de la  Guerra Civil que intervinieron en el pueblo, así como el recuerdo de sus vecinos, en tales fechas… y por  ende cómo todos estos momentos afectaban al pueblo, y el discurrir de su población.

También por aquí asomaron, los diferentes oficios, resineros, vaqueros y pastores, lecheros, cacharreros etc… en el recuerdo, de los propios clientes, muchos de ellos también del oficio en sus años jóvenes, quienes los recordaban y contaban anécdotas curiosas de estos en su tiempo.

Mientras Feliciana, la dueña del negocio, nos servía otro vino, con ese apego familiar de quien te ve todos los días y sabe ya de tu vida, pues te ha escuchado contársela dieciocho veces a los compañeros, participando como una más que era del grupo, dándote respetuosamente, algún consejo, incluso ayudando si fuera menester.

¡Otro vino!…¡va!,…a mí con gaseosa…pues Cascorro era un inclusero, que nació en Chapinería…-¡no, en San Bartolo! (y en eso entraba alguien)…¿Oye sabes tu quien era Cascorro?…-pues el que llevaba la lata de petróleo en Cuba, sí pero era de Chapinería…(y otra vez se generaba la conversación, a lo que entraba otro paisano por la puerta, y la atención se redirigía pues la campanilla había sonado, y otra vez nuevamente)…¡oye! ¿sabes quién era Cascorro?…- sí, el de Cuba…(y otra vez a empezar…)

Feliciana se sonreía, y daba paso a su marido, Tomás, quien había ya cenado, mientras ella subía las escaleras, a hacer lo propio.

¡Qué mal tiempo hace!…decía Tomás, a lo que le respondían…- pues a mí me pilló en un cerro con las cabras, mientras dormía, etc…pero eran otros tiempos, la gente de hoy no sabe cuan duros eran los oficios de entonces y a la intemperie cuando tocaba…-¿ese cerro no estaba por este lugar, etc…?, -¡No!, estaba más allá de donde dices… (y ahí es donde comenzaba otra conversación muy curiosa, que se repetía muy a menudo, y que este que os escribe la llamaba, la clase  de geografía pues, se indicaba a partir de la situación de un lugar requerido, los nombres y recovecos de lugares aledaños, e historias inherentes a estos si fuera el caso).

-Pues los praos Blascaceos, hay quien los llama de Blascoceo, y si vas hacia…llegas a la verea del Pino Horcado (que sonaba al Pino del ahorcado, a quien no sabía de qué se hablaba) …decía Ignacio, el Cárabo, y en esto, aducía Eugenio el Petaca…-pues uno que iba a Nariz del Cabo, y le pilló la niebla por el camino, se perdió y…

-Fulano ha encontrado dos vacas suyas muertas, y cree  que fue a causa de que comieron helechos (pronunciando con j  en vez de h)…-decía Tomás…-sí, a fulano también le pasó hace un año, respondía Mariano Arocha…

-Cuando me viste en el llanillo, esta tarde,  y estaba pariendo aquella oveja, minutos antes había parido por el camino la perra, me decía Faustino Conejo…

-¿Queréis otro vino?…-Venga… (en esto sonaba la campanilla de la puerta anunciando que alguien entraba)…-¡Qué frio, y como nieva!… (indicaba, Lorenzo), a este paso se van a acabar los níscalos…-pues tuvisteis la posibilidad de probar las setas que os traje el otro día, esas las comemos en mi pueblo, (decía Isidro el pimentero, refiriéndose a unos parasoles que asó en la estufa)…y ya visteis que quien las probó no se murió, o lo mismo está aquí cual difunto a tomarse un vino…

Otras veces, cada uno con su historia, debido a lo que ejerció antes de jubilarse…-pues la ley dice que el medianil debe…siempre que la seguridad de la casa al derribarse la aledaña no implique… (aquí ponía el acento Leandro)…

Tomás subía, a lo que bajaban a hacernos compañía alternativamente sus hijas Esther y Alicia, y la conversación seguía, las horas pasaban mientras paradójicamente, el tiempo se había ralentizado hasta pararse, y Angel, hermano de Feliciana, la dueña, la querida “bodeguera”, adormilado al calor de la lumbre contra el recodo de la pared, mientras entraba su otro hermano, Jesús, en busca de este que escribe para proseguir tras el cierre, a tomar el poleo con anís en el Sauco.

Digital StillCamera

A diferencia de lo contado anteriormente, la Bodeguilla en verano, se transformaba. Los veraneantes aprovechaban a tomar un vino, y ya de paso utilizarla de lugar de encuentro, acompañados de cacahuetes y banderillas y alguna berenjena. Había veraneantes que eran acólitos empedernidos de la Bodeguilla. Recuerdo un hombre con bastante pelo oscuro, barba y gafas, que a todas horas que este pasaba por delante, estaba sentado en el “patio” exterior, fuera mañana o tarde con un periódico en la mano.

Por la tarde-noche, los jóvenes veraneantes, hacían acopio de cerveza y cacahuetes, para dar rienda a unas risas.

Cuántas horas y cuántos buenos momentos en el recuerdo, perdurarán, haciéndonos revivir, la Bodeguilla, desde el recuerdo, a todos aquellos que en algún momento de nuestra vida, formamos parte del elenco de la clientela de este local, al cual, desde mi sentir, creo que Feliciana y Tomás dieron esa profundidad acogedora de la familiaridad, donde el vino y los cacahuetes, eran solamente, algo más… Mi gratitud a ellos.

PD: Quiero desde estas líneas hacer mi particular homenaje desde el recuerdo a Eugenio y Paco (Petacas), Ignacio (Cárabo), Jesús y Mariano (Baturros), Faustino (Conejo), Paulino (Renene), Gonzalo, Antonino (Cuchillo), Lorenzo, Mariano (Arocha), Luis (Madejas), Abelardo y señora, y todos aquellos que en algún momento, formaron parte de la clientela, y no están ya, y ayudaron a dar forma e idiosincrasia a la Bodeguilla.

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Respuestas

  1. Gleise Oliveira dice:

    Muy emocionada!

  2. Gleise Oliveira dice:

    Cuánta emoción al rever las fotos de la Bodeguilha y de gente tan querida que recibió tan bien a esta brasileña en su casa. Me emociné al leer este texto tan bien escrito por Alberto. Soy la mujer usando camisa lila en una de las fotos dentro de la Bodeguilla. Muchas gracias, Alberto, por incluirme. Tú me enseñaste a amar este sitio. Tengo excelentes recuerdos de la gente buena de este lugar y de cada rincón que me presentaste hace casi 20 años. Guardo con mucho cariño cada recuerdo, cada foto…
    Esther, Alicia y Felicia… hablábamos mucho. Saudades… todavía Esther y yo nos hablamos por messenger de Facebook.
    Deseo poder volver a este lugar así que me jubile en mi país. Así tendré más libertad para vivir Las Navas del Marqués otra vez.

    Alberto, te envio mi abrazo.

    Y a todos los que vivieron momentos de sus vidas en la Bodeguilla como yo. Os echo de menos.

    Mucha salud a todos y todas

    Con cariño de esta brasileña

    Gleise Oliveira

  3. José Antonio dice:

    Que pena, se acabaron los botellines con cacahuetes sentados al fresco en los poyos.
    Un ritual de muchos años que como otros van desapareciendo. Ya no podré sorprender a mis visitas veraniegas con un sitio lleno de sabor.

  4. juan dice:

    mustela,botellín y banderilla,rincón de todo la bodeguilla.
    que años más buenos….

  5. Marisa dice:

    Siento una enorme tristeza al leer la noticia, para mi del lugar más emblemático de Las Navas, el tiempo pasa para todos y ha llegado el de echar el cierre. Se van muchos recuerdos con esta casa, casa que guardaba muchos ratos entrañables en la vida de todos

  6. Silvia dice:

    Uf que bien has descrito lo que es y será para siempre uno de los sitios más entrañables y queridos por mi.
    La mistela, los kamikazes (ron,tequila,vodka,maracuta,limón y azúcar)que por el año 82 nos preparaba Feli o Alicia(su hija) y nos lo tomamos.abamos entre tres con unas banderillas.
    Y cómo no!!! Yo que soy amante de los animales tengo en mi recuerdo un perro de raza bóxer que si mal no recuerdo se llamaba Dino que era suyo y me acompañaba todos los días a donde yo fuera y a la hora de comer se volvía para la bodeguilla.
    Bueno en fin que será siempre siempre un sitio emblemático de las Navas y que si sus paredes hablaran ….
    Siempre te recordaré “MI BODEGUILLA”

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