La casa “rodeada de viñedos” que rifó Cárdenas era en realidad un bajo con okupas, inundaciones y deudas

 

El popular presentador de radio y televisión, al final resulta no ser “tan encantador” como deja ver en sus programas, aparte de beneficiarse de su paso por TVE, si la que pagamos todos, para hacer efectivo el engaño, y librarse así de un inmueble que lo único que le reportaba eran problemas y deudas. ¿Cárdenas? Más bien “Cardenales” le bautizaría yo.

Mago Blanco.


La casa que sorteó Cárdenas era un bajo con deudas, okupas e inundaciones

A finales de 2016, Javier Cárdenas organizó una rifa benéfica en la que el premio era una casa para donar 123.000 euros al padre de Mara, una niña con una enfermedad rara. Cárdenas emitió papeletas por un millón de euros porque el premio estaba valorado en 200.000 y Hacienda pone de límite cinco veces el valor del premio que se quiere sortear. Se vendieron 540.000 euros en boletos, de los cuales la empresa organizadora, propiedad al 50% del presentador, declaró 157.000 euros de beneficio, después de los gastos y la donación. Las rifas benéficas solo pagan un 7% de impuestos, frente al 20% del resto.
La estrategia es perfectamente legal, se ajusta a la regulación del juego en España y es la que usan algunas empresas para hacer negocio en el inmobliario. Aunque él lo niega y prefiere no dar explicaciones porque cree que eldiario.es intentará “hacer daño en lugar de buscar lo bonito de la historia”, los documentos recopilados por este periódico muestran que la empresa, participada al 50% por el presentador, se lucró con esta rifa benéfica, que además fue promocionada en la televisión pública. TVE canceló el programa de Javier Cárdenas el pasado mes de agosto y no ha querido hacer comentarios sobre este asunto, del que contamos todos los detalles este lunes.

La zaragozana Teresa Pardos compró un boleto la noche antes de que finalizara el plazo. Pardos era seguidora de Cárdenas y le gustaba escucharlo en la radio porque a veces habla sobre discapacidad. Su hijo pequeño tiene una discapacidad psíquica y física, así que compró una papeleta para apoyar la causa del padre de Mara. “Me gustaba cómo [Javier] hablaba y los defendía”, explica. “Pero cuando vi la realidad, no he podido volver a escucharlo en la radio. Y mis amigas dicen lo mismo, que no lo quieren ni oír”.
“Ojalá no me hubiera tocado”, continúa. “Han sido tres años de sufrimiento. Fue un engaño: ellos han quedado como que han donado una casa de 139.000 euros que en realidad no vale ni una tercera parte y me ha costado mucho en abogados. Ha sido un calvario”.

La verdad sobre la casa rodeada de viñedos

En las bases del sorteo y en la autorización de la rifa por Hacienda, la vivienda aparece valorada en 139.000 euros. A ellos se suman los 21.000 euros de una plaza de garaje y un trastero y 8.000 euros de cheque regalo para comprar muebles. El premio va libre de cargas, lo que significa que la empresa organizadora paga todos los impuestos derivados. Todo junto da un valor de 200.000 euros.
La descripción que hace la web unacasaunavida.es y que repite el presentador es poco menos que paradisíaca. “La vivienda de Cárdenas se ubica en una zona vinícola cercana al mar, donde el periodista ha veraneado buena parte de su vida y donde siempre deseaba volver a respirar aire fresco, desconectar y sentirse libre”, dice la web. “¿Imaginas una mecedora en estas habitaciones llenas de luz, para relajarte durante las vacaciones? ¿O mejor aportar un estilo rústico a la vivienda con muebles de madera oscura? ¿O quizá, lo que mejor le iría sería un estilo minimalista? ¡Tú decides!”.

Texto promocional de la casa publicado en la web unacasaunavida.es

Por el año de construcción, es complicado que el periodista veraneara “buena parte de su vida” en esa casa. La vivienda está en una promoción construida en 2010, solo seis años antes del sorteo, cuando Cárdenas ya tenía 40 años. A Miguel Ángel Orquín, el padre de Mara, le dijo que era una herencia de sus padres. En antena decía que era su segunda residencia. Por la redacción del anuncio, en los ganadores caló la idea de que era la casa de su infancia.
La vivienda tiene 59 metros útiles y está en El Plà del Penedés, un pueblo de poco más de mil habitantes, mal comunicado y a una hora en coche de Barcelona. Pardos es de Zaragoza, está divorciada y, con su hijo pequeño pasando parte del tiempo en un centro de atención a discapacitados, desde el primer momento quiso venderla para “ir más desahogada”. “Estaba ahí tan lejos, en un pueblo, que prefería venderla. Yo quería el dinero”, cuenta.

El 1 de enero de 2017 Cárdenas congregó al padre de Mara y a la ganadora en su programa en Televisión Española
para hacer una entrega simbólica del premio. El presentador ya había utilizado el espacio para publicitar el concurso. Pardos fue en AVE. Compró dos billetes, uno para ella y otro para su hijo mayor. “Me dijeron que me los abonarían después”, relata. “Más tarde me dijeron que pagaban solo el mío, no el de mi hijo. Solo les interesaba yo. Así Cárdenas quedaba como una persona generosa y altruista”.

Momento en el que Javier Cárdenas entrega las llaves de su casa a Teresa Pardos en Televisión Española

Una vez hecho el sorteo, el ganador tenía tres meses para reclamar el premio. “Nos costó. Llegaba el 22 de marzo y ahí nadie decía nada”, cuenta el hijo mayor de Teresa, Javier, que la ha acompañado en todo el proceso. “Al final dije: esto se pasa. Organizamos algo rápido, fuimos a Barcelona, vino Javier, se fue y nos llevó otra persona a ver la casa. Cuando entramos, dijo: ‘¿y esta es la casa donde se crió Javier? ¡¿Perdón?!’ Las fotos no se correspondían. Habían puesto fotos de otra del mismo edificio, más maja y luminosa. Un Mercedes vende más boletos que un Seat Ibiza. Era una estafa”.

A la izquierda, la casa fotografiada y promocionada, más luminosa; a la derecha, el salón real

La vivienda fotografiada también era un bajo, como se aprecia en las fotos de la web. Sin embargo, era el que da a un descampado, frente al que no hay nada más. El bajo de Cárdenas daba a una calle con otro edificio y, en consecuencia, tenía mucha menos luz. Desde ninguno de los dos se ven los famosos viñedos.

El garaje inundado. El sorteo valoraba la plaza en 21.000 euros

La plaza de garaje y el trastero no estaban en mejores condiciones. “El garaje estaba inundado y sin luz. Había que ir con linternas, era una piscina”, relata Pardos. “Y el trastero no existía. Todo una barbaridad”. En las bases del concurso se mencionaba que el garaje y el trastero estaban en “una finca de 15 metros cuadrados”. En las escrituras no había trastero.

“Él en antena decía que era una casa donde se crió, rodeada de viñedos. Pero resultó que era un piso que compró para especular. Es legal. Pero ¿qué pasó? Que entraron okupas, llegó la crisis y no lo pudo vender. Cuando entramos dijimos: esto no vale 140.000. Los trasteros estaban reventados para robar, en las escrituras no estaba nuestro trastero, Javier debía 2.000 euros de comunidad… También nos dieron 8.000 euros para gastar en muebles, pero nos imponían cuáles comprar”, continúa el hijo de Pardos. “Han hecho autobombo para darnos una casa con deudas y okupas. Y nos ha costado muchísimo dinero”.

Las puertas de los trasteros estaban reventadas porque habían entrado okupas

Restos de los okupas

La documentación aportada a eldiario.es por Teresa Pardos y su hijo incluye fotografías del estado de los trasteros de la promoción, el garaje y la vivienda, la cuota de comunidad de todos estos años sin pagar (2.240 euros), una carta de la Agencia Tributaria de Catalunya reclamándoles 937 euros del impuesto de actos jurídicos documentados (pese a que las bases decían que el premio iba libre de cargas) y una tasación hecha por un arquitecto que valora la vivienda en 66.500 euros, en lugar de 139.000, y la plaza de garaje en 5.000 euros, frente a los 21.000 publicitados.

“El tasador lo cogimos de la zona”, cuenta el hijo. “Nos dijo que ni en pleno boom inmobiliario hubiera valido esa casa 140.000 euros, que como mucho 80.000”. Desde Fincas Vilafranca, una inmobiliaria de la zona ajena al caso, también consideran que 140.000 euros por esa casa es “carísimo”. “Es un sitio muy pequeño y sin comunicación. No tiene valor turístico. Y hace tres años, saliendo de la crisis, ya ni te cuento. En el pueblo hay aparcamiento por todos lados. Hemos vendido plazas de parking por 3.000 euros, 21.000 es una barbaridad. Además, el pueblo está lleno de okupas porque las promociones nuevas se las quedó el banco malo. Y esa es carne de cañón”, confirman.

Ahora mismo se vende un segundo en el mismo bloque por 80.000 euros.

Más restos de los okupas en las zonas comunes del edificio

Cárdenas desapareció

El calvario de la ganadora no tuvo solo que ver con la inflada valoración. Cárdenas no volvió a comunicarse con ella y delegó toda la comunicación en su colaboradora Lourdes y en Alejandro Muñoz, el administrador de Great Chance, la empresa de la rifa. “Quedamos en comer con Javier y sus colaboradores, ver el piso, hacer fotos y pasar el día. Pero el pobre no tuvo tiempo y terminamos comiendo con su chófer. No se disculpó”, dice. “El día que fuimos al notario, nos quedamos mi hijo y yo con él fuera y estuvo con el móvil sin parar, no nos hizo ni caso. Dijo que tenía que preparar el programa, pero lo que quería era esquivarnos”.

El impuesto de actos jurídicos documentados que le reclaman a Teresa Pardos, pese a que el premio fuera libre de cargas

Por si fuera poco, cuando el exmarido de Pardos se enteró de que había ganado un premio valorado en 200.000 euros, la demandó. Alegaba que había salido económicamente perjudicado en el divorcio y que como ahora tenía dinero, debía disminuir su pensión. “El juez cogió las bases y dijo: sí, esta señora ha tenido un incremento en su patrimonio”, dice el hijo. Teresa Pardos tuvo que pagarle 12.000 euros, además de ver reducida su pensión. “Te toca algo, te quitan la pensión y encima tienes que pagar. Tuvimos que pedir un préstamo”.

Desesperados, Pardos y su hijo escribieron una carta a Javier Cárdenas. El presentador se había quitado de en medio diciendo, falsamente, que la empresa no era suya. Y Muñoz también había dejado de contestar.

“En los días siguientes a la rifa, Alejandro y Carlos estaban muy pendientes de mí, de hacerme fotos, salir en prensa… Todo eran buenas palabras”, dice el texto. “Se ofrecieron a gestionar la venta y me dijeron que tenían un comprador. Querían gestionarlo todo. Alejandro se permitió el lujo de decirme que me dieran lo que me dieran por el piso, debería estar agradecida. Intentamos varias veces que Great Chance nos diera una explicación de por qué nada de lo indicado en la rifa coincide con el premio recibido, ni es la casa soñada de la infancia rodeada de viñedos. No volvimos a saber nada de Alejandro ni de Great Chance. Intenté contactar contigo para explicarte las irregularidades, pero ha sido imposible”.

Alejandro Muñoz Basols, el administrador de la empresa organizadora de la rifa de la que Cárdenas poseía el 50% Superbigbox

La carta concluía diciendo que habían puesto todo en conocimiento de un abogado y que procedían a demandar a Great Chance. Hasta la fecha ha habido dos juicios y una sentencia, revisada por eldiario.es, que condena a la empresa a entregar el trastero anunciado en las bases de la rifa e inexistente en la vida real. Respecto al precio del piso, la jueza considera que en esta valoración se obvia “la crisis económica-financiera”, que “el anuncio debe analizarse desde la perspectiva de un consumidor medio” y “perspicaz” y que descarta la infracción de la Ley General de Publicidad. La sentencia no es firme. Pardo y su hijo esperan ahora al recurso en el que reclaman que se les pague la diferencia entre lo publicitado y el valor que da su tasación.

Alejandro Muñoz no se ha presentado a ninguno de los dos juicios. Great Chance ha sido declarada “en rebeldía” por la jueza. Preguntado por este diario, el empresario de las rifas dice “no tener ni idea de esa condena”.

“Todo parece apuntar a que la sociedad ya estaba extinguida cuando se presentó la demanda y por eso no notificaron nada”, dice.

Como Cárdenas no figuraba como socio, Pardos y su hijo no lo demandaron. Tras conocer la información publicada por eldiario.es, entre cuya documentación está la prueba de que era dueño del 50% de la empresa, consultarán a su abogado si ve factible demandarlo. “Nosotros sí lo haríamos”, indican.

Finalmente, la casa y la plaza de garaje se vendieron este verano por 47.000 euros. Eso es una cuarta parte del valor total del premio.

¿Cómo pudo pasar una valoración de 200.000 euros por algo que en el mercado está a casi una cuarta parte? Desde la Dirección General del Juego dicen que piden documentos que justifiquen el valor del premio y que en caso de ser un inmueble requieren la tasación “elaborada por un experto independiente”. Pardos y su hijo sospechan que hubo truco en esa tasación. Muñoz dice que “han sido muchas las gestiones realizadas para encontrarle un comprador y para solventar los problemas que hubo, por no entrar en otras cuestiones delicadas de la beneficiaria de la rifa”. Cárdenas no contestó a más preguntas después de dejar claro que “desestimaba” hablar para eldiario.es.

“Yo no quiero dinero, yo quiero el premio y ya está. Fin de la historia. Le dije a Lourdes (la colaboradora de Cárdenas): mira, lo voy a hacer público. Y ella decía: Javier está súper preocupado, pero está muy ocupado con la tele. Yo le decía que me llamara a las tres de la mañana, cuando fuera, que yo le cogería el teléfono”, concluye el hijo de Teresa Pardos. “Yo confío en la gente y pienso: si la empresa le hubiera engañado a él y se estuviera lucrando con su nombre, él iría lógicamente a por la empresa. Pero si no lo hace… ya dices: pues igual los que engañan son los dos”.

La carta que envió Teresa Pardos a Javier Cárdenas

Hola, Javier.

Voy a intentar resumirte todos los problemas con la empresa organizadora GREAT CHANCE S.L. y el porqué de haber llegado al extremo de poner la demanda.

En los días siguientes a la rifa tanto Alejandro como Carlos estaban muy pendientes de mí, de hacerme fotos, salir en la prensa, en televisión, etc. Todo eran buenas palabras y cordialidad.

Se ofrecieron a gestionar la venta del piso y encontrar un comprador. En varias ocasiones me dijeron que tenían uno, por lo que les dije que les dieran mi teléfono a los posibles compradores para llegar a un acuerdo. Al fin y al cabo, el piso era mío, y como es lógico yo debía decidir y negociar el precio de venta, cosa que nunca hicieron: siempre querían gestionar todo ellos. No solo eso, sino que Alejandro se permitió el lujo de decirme que me dieran lo que me dieran por el piso debía estar agradecida, porque para lo que me había costado cualquier precio era bueno.

Al ir pasando las semanas veía que el premio no se materializaba y se acababa el plazo de tres meses para reclamar el premio. Así que les insistía en escriturar e ir a la tienda de los muebles donde debía usar el cheque de 8.000 euros para empezar a elegirlos.

A partir de ahí empezó a cambiar su actitud. No cogían el teléfono, no contestaban los WhatsApp y costaba localizarlos.

En todo este tiempo cada vez que quedaba con ellos era en un bar, algo que me resultaba bastante extraño. ¿Una empresa organizadora, que además son de Zaragoza como yo y no tienen una oficina para quedar? Desde luego, no da una imagen muy profesional el gestionar una empresa desde un bar.

Respecto a los muebles: me costó mucho tiempo y llamadas poder elegirlos. Me decían que tenían que ser los que dijeran, sin posibilidad de elegir nada. Al final pude elegirlos, pero no sin ponerme seria.

Llega el momento de escriturar y al visitar el piso me quedo bastante sorprendida. Las fotos no coinciden con las publicitadas en la web del sorteo, los trasteros destrozados, las plazas de garaje llenas de basura de los okupas que el edificio había tenido, la segunda planta del garaje inundada y así un largo etc.

Me pongo en contacto con Alejandro y le pido explicaciones de la brutal diferencia de lo que indican las bases de la rifa y lo publicitado respecto a lo que acabo de ver.

Las bases de la rifa indican, entre otras, un cheque de 8.000 euros en muebles, un piso de 139.000 euros y una plaza de garaje con trastero valorado en 21.000 euros. Todo esto libre de cargas, con los gastos de transmisión e impuestos pagados por GREAT CHANCE S.L.

La casa esta tasada (según tasación oficial pagada por nosotros para saber el precio real) en 66.500 euros y la plaza en 5.000 euros, lo que hace un total de 71.500 euros, muy lejos de los 160.000 reflejados en la web del sorteo, sin contar que dicha casa no dispone de trastero como indican las bases de la rifa.

Alejandro, como responsable de la empresa, me comenta que habían puesto otras fotos diferentes al piso que se sorteaba porque era más bonito el piso que usaron para sacar las fotos, con lo que es más fácil vender más participaciones. Le respondemos que eso es un fraude.

Les pido los justificantes de los pagos que se tienen que hacer por la transmisión de la casa y todo son excusas para no enviármelos. Todavía sigo sin saber si se han cumplido las obligaciones con Hacienda como les obliga las bases.

Intentamos varias veces que Great Chance nos diera una explicación de por qué nada de lo indicado en la rifa coincide con el premio recibido, ni es la casa soñada de la infancia rodeada de viñedos que tanto oía en la radio, ni las fotos corresponden a la vivienda recibida, ni tan siquiera vale la mitad de lo indicado. Desde ese momento no volvemos a saber nada de Alejandro ni de Great Chance S.L.

Desde el primer momento intenté ponerme en contacto contigo para explicarte las irregularidades que estaba viendo, pero en todos estos meses me ha sido imposible. De todos los mensajes que te he había dejado, hasta ahora no había tenido respuesta alguna, por lo que comprenderás que a estas alturas no sé qué pensar ni quién sabia o no lo que estaba ocurriendo, por lo que decido poner en conocimiento de un abogado las bases de la rifa presentadas por Great Chance S.L. en la Dirección General del Juego perteneciente al Ministerio de Hacienda y procedemos a poner la denuncia.

A la par de todo esto, mi ex-marido, al enterarse por los medios de comunicación que he sido agraciada con un premio valorado en 200.000 euros, me pone dos demandas. Una de ellas reclama que en el divorcio salió perjudicado económicamente y la otra pide rebajar mi pensión por aumento de patrimonio. Lógicamente el juez, al basarse en las bases de la rifa, le da la razón. Y me encuentro con una rebaja de mi pensión y un pago que afrontar de unos 12.000 euros.

A día de hoy me encuentro con una casa de muy difícil venta. Tanto la inmobiliaria que gestiona su venta como el tasador al que le encargamos la tasación coinciden que va a ser muy complicada por la situación en que se encuentran las zonas comunes, una rebaja de mi pensión y unos pagos a mi exmarido, gastos judiciales y de abogado los cuales no puedo afrontar: todo ello gracias a un premio muy alejado de lo publicitado.

Aunque me he extendido bastante en esta carta, no refleja los problemas vividos estos meses.

Espero haberte aclarado algo.

Saludos,

Teresa Pardos.

Artículo distribuido por eldiario.es bajo licencia CC

Mago Blanco

Mago Blanco: Fº Javier Flores Nácar Administrador y Creador del "Grupo Si Estas Estoy y del programa de Radio-Online Sonidos Flamencos. Apasionado del Diseño Web, la música, la originalidad, las personas,, Un amigo si tu lo eres... Si Estas...Estoy...

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