Semblanzas de un pasado. La antigua Avda. Principal, un paseo por el recuerdo (y 3)

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Aquí os dejamos la tercera y última entrega sobre esos recuerdos que nos cuenta nuestro amigo Alberto V. Jiménez, no hemos podido recopilar más imágenes así que no quisimos esperar más.

Os dejamos los enlaces a las dos anteriores entregas para quien quiera leerlo entero si no lo hizo antes.

Semblanzas de un pasado. La antigua Avda. Principal, un paseo por el recuerdo
Semblanzas de un pasado. La antigua Avda. Principal, un paseo por el recuerdo (2)
Cosas de un Pueblo.


No  me olvido, en la Avda. Principal, en la acera de enfrente de donde está el actual local de lotería concurrían otros dos locales, el Bar “Las Vegas” donde Manuel Rosado y familia, “Campano” comenzaron su negocio, para posteriormente ampliarlo creando el “Restaurante Montecarlo”, calle por detrás…Otro local, el de la Taxidermia, más o menos donde actualmente Manzanero el fotógrafo tiene el negocio. Allí, el amigo Vitorino, compañero de pandilla de la madre de este que escribe, en Navalperal y en sus años mozos, tenía su elenco de aves estrigiformes, lechuzas, buhos, entre otros, disecados, así mismo vendiendo, recuerdos a los turistas…y al lado de la Bodeguilla, después del autoservicio Rosamar, como no, el Estanco, las hermanas Martín Ladrero, Isabel, Lucía y Teresa, se hacían cargo de tener surtido de tabacos y puros al pueblo, así como de sellos, postales y modelos de impresos de documentos oficiales, rosarios, vírgenes y crucifijos en miniatura también discurrían por el escaparate, llaveros, visores de lente de fotos, etc…

Aunque parezca que en Las Navas del Marqués, el tiempo no pasa, Paco, buen saxofonista, estaba empeñado en demostrarnos que no era así, y no con sus notas de saxo, sino con su negocio, relojería Larper, inicialmente en la Avda Principal  más o menos donde lo tiene ahora en el nuevo  edificio,  aunque antes de volverlo a la Principal y parte de los años 90 lo tuvo ubicado en la Pza. del Cristo prácticamente en la esquina con la subida a la calle de Aniceto Marinas, frente a Luanje. Hubo otra relojería en la Avda. Principal un poco más por debajo del antiguo estanco de las Hnas. Martín Ladrero,  Magema, para recordarnos que el tiempo, aunque se distendiese, y más en los bares, este existía, aun así intentáramos hermanarnos con el amigo Einstein en su teoría de la relatividad, versión navera, es decir, a nuestro modo…

-¡Vaya tranca llevas!…-Vengo de don Germán, me ha recetado, este mucolítico que he comprado en la farmacia, aunque con un poco de coñac calentito y la cataplasma de la abuela creo que se acabará pasando…

…y así era seguimos teniendo dos farmacias, y si no era don Germán, era Onorato, quienes nos exhortizaban con su ciencia de los miles de yu-yus contagiosos que traían los cambios de estación, y otros. Onorato había presenciado activamente muchísimos nacimientos en el pueblo, de él eran las manos primeras que sostenían el bebé nada más nacer,  aun sin estudios oficiales de medicina, la sapiencia obtenida por cuenta suya  y mediante la experiencia, le licitaban en resolver y de hecho resolvía óptimamente, las contingencias sanitarias diarias de un pueblo…este que escribe puede hablar con conocimiento de causa pues el flemón que con toda su buena voluntad y artillería pastillera, don Germán en quince días no pudo doblegar, Onorato con tres pinchazos resolvió, sin hacer de menos a Don Germán…

Casa de Onorato

Casa de Onorato

le vi más de una vez coser, ya no tenía el pulso tan fino por la edad pero cuando daba la puntada lo seguía haciendo con precisión…mi hermano, que se creería John Wayne en un momento, saltó a la voz de “a por los caballos” sobre una mecedora la cual volcó y se fue con la frente hacia el quicio de una puerta de aluminio de la galería. Allí estuvo Onorato al quite no dejando puntada suelta…

…y para exhortizarnos el alma, recuerdo al cura de uno de aquellos momentos, Rogelio, quien fue portavoz televisivo sobre aquellos misteriosos suspiros acaecidos en 1979 en el convento de Sto. Domingo y San Pablo cuyos mochuelos, crías de aves estrigias o estrigiformes, búhos y lechuzas departían y que este que escribe pudo comprobar personalmente, mientras, a sabiendas, se seguía insistiendo en el carácter espiritista del tema, a fin supongo, de explotar la veta turística, de lo cual posiblemente hable de ello en otro momento.

…Y un pueblo con las posibilidades y entorno que tiene Las Navas del Marqués, debe tener lugares donde la gente itinerante pueda albergarse…yo no lo llegué a conocer en funcionamiento, mas el edificio sigue en pie, me refiero a Fonda La Florida, frente al Café-Bar Nacional, pero números más arriba donde en dos veranos consecutivos,  y  desde el año 1943, el académico de la lengua Camilo José Cela, se hospedó, dejando un anecdotario, que no fue patrimonio de la indiferencia . Y ya sí, en la calle La Luna, donde sigue estando, prácticamente la Avda. Principal, Pensión Amparito, donde Valentina Yagüez, daba albergue en las habitaciones del hostal, y comidas en el bar anexo, a los itinerantes y no itinerantes que quisieran llenar el estómago con buena comida casera tradicional…recuerdo que en los años 80 como había gran afluencia turística veraniega y las cabinas de teléfono repartidas por el pueblo no daban a basto, Telefónica situaba, una serie de locutorios portátiles, prefabricados, que  ubicaba en la explanadilla del  Jardin’s  y contra la fachada de la actual inmobiliaria, así se facilitaría el acceso telefónico, a turistas, a itinerantes y demás.

También para abastecer de combustible a los turismos, Las Navas tenía ubicado un surtidor de gasolina en la explanadilla donde estaba el bar Jardin’s, era surtidor de bombeo a mano, no lo llegué a conocer, mas los sabios del lugar me lo han comentado cientos de veces y que quienes lo regentaban tuvieron la desgracia de intoxicarse con el humo de un brasero de cisco y fenecer. Más tarde la gasolinera se trasladó al lado de donde actualmente está ubicada la caseta de turismo, y ocupaba parte de lo que es la actual rotonda frente al Hotel Excelsior.

excelsior

Posiblemente se me escapen muchas cosas, mas estos recuerdos avenidos desde las vivencias de un niño de entre 7 y 11 años que en aquella época estaba en Navalperal de Pinares, ya que las raíces familiares de este que escribe, por parte de abuela materna eran de allí, y que venía ocasionalmente con los padres a hacer compras, digo en esa época, hasta que ya a los 14 con la bicicleta me acercaba asiduamente ya con pandilla, eran digo recuerdos  que, en esta oportunidad que me da este periódico, no son tanto para competir con nadie, sino para encender la chispa del recuerdo y memoria y entre todos completar a través del recuerdo, ese ser colectivo que es Las Navas del Marqués.

Alberto V. Jiménez Muñoz

Alberto V. Jiménez Muñoz

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Respuestas

  1. mjpm dice:

    Solo una pequeña aclaración. Antes de la Relojeria Magema, hubo otra en el mismo local Relojeria Molinero. La hemos echado en falta más de uno y si tenemos en cuenta que se habla de negocios antiguos este no era tanto al lado de alguno mencionado

  2. Mónica dice:

    Me hubiera gustado que hablarais de la relojeria de mi padre. MOLINERO

    • Alberto V. Jiménez Muñoz dice:

      Pues tienes toda la razón, Mónica, seguro que me he quedado más de uno, ya que recuerdo muchas cosas, pero siendo un niño, y pasado el tiempo, aparece ese “poso” de recuerdos, en cierta forma limitado y que buscas ampliar, aun así, en la distancia puesto que este que escribe era un niño, que pasaba largas temporadas con su abuela en Navalperal, y sólo a partir de cierto momento pude alargarme a las Navas pues me hice con una BH …Muchas otras cosas sin embargo, de las que escribo, no fueron vividas en primera persona, mas eran tan contundentes o punteras, que me fueron comentadas por varias fuentes en diferentes ocasiones, así lo de la gasolinera frente al local del Jardin’s de Marcial, de la cual fallecieron sus dueños por inhalar el CO2 de un brasero, etc…Siendo el tema de la relojería de tu padre, y habiendo estado yo bastantes años de relojero de taller de anticuario, por supuesto que de haber sido consciente de ello, lo habría indicado enseguida…Me gustaría hacerte una pregunta, Mónica, a mediados de la década de los 70, en Navalperal de Pinares pusieron una relojería, al lado de lo que es ahora el edificio de la biblioteca, y enfrente de la parte trasera de la casa de Pedro el zapatero y de Julia, su mujer, amigos de mi abuela, ¿por casualidad, esa relojería era de tu padre también?…Lo siento mucho, y espero no me lo tengas en cuenta, tomo nota…Un fte abzo

      • Mónica dice:

        Hola! no pasa nada corazón, no lo tengo en cuenta, si, esa relojería de navalperal de los 70 era de ellos, a ver si bajo a casa de mis padres y busco alguna foto. Yo he vivido en Las Navas hasta los 14, mi madre es de allí y allí vivian mis abuelos,todavia tengo algún familiar viviendo en el pueblo. También tengo familia viviendo en Navalperal. un beso

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