Semblanzas de un pasado. La antigua Avda. Principal, un paseo por el recuerdo (2)

Bastante más tarde de lo que nos hubiera gustado, continuamos con la 2ª entrega sobre la “antigua principal” de la mano de Alberto V. Jiménez.

La primera intención fue hacer una entrega semanal pero por desgracia el intento de consecución de imágenes no ha sido tan fructífero como deseábamos, nos prometíamos o nos prometían, no todo el mundo que se “ofreció” al final ha podido enviarnos o encontrar las imágenes de los antiguos locales así que al igual que en la primera entrega intentamos suplir las imágenes con anuncios antiguos y en esta entrega en particular con alguno fotografía más actual.

Dar las gracias a quien nos ha facilitado las imágenes antiguas de “Aquí Campano” “Nacional” y “La Tienda”.

Cosas de un Pueblo.

Enlace a la 1ª entrega clic aquí


…Años más tarde, Manolo “el extremeño” con el carro verde tirado por su jumento, acercaría de manera ambulante la fruta de su huerto a la gente, especialmente la de Los Matizales…aun resuenan en mis oídos aquello de “judías verdes, patatas, cebollas, calabacines…zanahorias… ¡vamos, que me voy!” … Aun así para estos menesteres siempre teníamos el socorrido Mercado Municipal.

MERCADO

¡Anda! Vas cargado, ya te veo, de compras…-pues aún me falta la carne y el pescado…La carne en este pueblo siempre ha sido algo emblemático, algo puntero, sobre todo en lo que se refiere a la ternera de Ávila, su sabor, color, calidad. He ahí José Soriano con Concha e hijos, quienes nos avituallaban sin hacer de menos a Petronilo, más abajo del malogrado Jardin’s, entre otros, y el pescado, “Pescadería Madrileña”, o en la esquina de la Avda. Principal con la calle de las Mimbres existía otra opción cuya tienda tenía puerta que daba a ambas calles.

Ultramarinos y otros casi desembocando en la plaza de la Villa estaba, y aún existe el local cerrado de “Madrid Pequeño” donde Javier actual dueño de leche “La Marquesa de las Navas” estuvo trabajando en su primera juventud…, así “Peque” también tenía su tienda de ultramarinos en una casa de una sola planta, que sobresalía sobre la continuidad del trazado de la acera, más o menos donde está el edificio actual de “La Tienda”, encontrabas todo tipo de latas, conservas, artículos de alimentación, lo que llamamos un “colmado”.

La compra no estaría completa sin llevar los artículos de limpieza e higiene personal, tan socorridos en los domicilios, y he ahí que teníamos varias opciones, droguerías había donde está emplazada la droguería Blanco , de Emilio, actualmente más o menos , y en su acera de enfrente algo más desplazada existía otra, asimismo al lado de dicha droguería de Emilio en un edificio de una sola planta, todo lo necesario para coser, hilo, tijeras…, la mercería…pero, si uno lo que quería era confección en sí, Las Navas no quedaba atrás, cruzando, después de la actual churrería, en la misma acera y haciendo esquina, en el “Tomillar”, con aquel espejo en la esquina externa del establecimiento, Tere, muy dispuesta, con una sonrisa, te atendía y aconsejaba…llevar una buena apariencia, como vemos tampoco era complicado y aun así no reparando sólo en telas, sino en otros cuidados que hicieran que esa apariencia destacase más, teníamos junto a la Plaza del Cristo e inicio de la Avda. Principal, en el local actual del Banco de Santander, que existía una peluquería “Peluquería la Estrella” .

Destacaba en uno de los ventanales que daban a la calle, un busto como de un Adonis griego, aunque Peluquería Pili era la otra opción más abajo en la acera de enfrente y subiendo, creo recordar dos pisos. Alguna otra baratija, regalo, además del “Arca de Noé” ya mencionada anteriormente, existía “La Perla” o tienda Benita emplazada en el local del malogrado bar Jardin’s. Teníamos todas estas posibilidades mas los autoservicios como el “Rosamar” al lado de “La Bodega” Bodega Valdepeñas”o bodeguilla…

-¡Aprovechaste bien el viaje! ¡Vas bien cargado!…
-Sí, dejaré esto en casa y enseguida te veo en el bar.

Los bares, centros sociales, psicólogos de efímeras neuras, lugares de conversación y distendimiento, excepto cuando televisan el fútbol, claro están, eran muy recurridos para ello con el pretexto del aperitivo, el vinito o la cerveza, así al igual que cafeterías y por extensión restaurantes. Como indicamos antes, el Sauco, donde Jesús, además tenía la opción de pastelería, y ya que hablamos del eje Pza. del Cristo-Avda. Principal (entonces Avda. del Generalísimo)-Pza. de la Villa, mencionar “Luanje”, en la Pza. del Cristo y sus exquisitos pasteles, torteles y bollas, también, el buen hacer pastelero, local donde podías además tomarte un cafetito o licor. A su lado, “Restaurante Mónaco”. Ya en la Avda. Principal “Bar El Pinar” cruzando después del “Arca de Noé” y algo más abajo el que fuera “Pub Liverpool” y paso después a ser“Bar El Azar” al lado del desaparecido “Cine María Victoria”, que ocupa su lugar el edificio de Bankia.

Hago un inciso porque siempre que uno pasaba frente al Azar y al lado del cine, había una señora, con un carrito de chuches, ambulante, era Felisa. Su marido Felipe con otro, esperaba en la Pza. del Cristo al lado de la desaparecida gran olma, por si al subir se te hubiera olvidado algo, años después en esta Plaza, su hijo José “El Pipas” regentaría el Audiobar Mordor. No obstante Miguel otro hermano de José “El Pipas”, con su camiseta a rayas horizontales alternativas y sus gafas de pasta, se situaba con un tercer carrito ambulante de chuches, arriba de “La Bodeguilla” y por otras esquinas se alternaba otro hombre con una manta de piñones y un bote “Calorín”. La Bodeguilla, edificio antiquísimo de segunda década de mitad del siglo XIX donde había y hay que bajar unos escalones, ya que como aquellos locales, ya desaparecidos, de prensa y mencionados anteriormente, estaban por debajo del ras de suelo.

La bodeguilla, con sus tinajas y vigas atravesadas, ambientaba aquellos vinillos al calor de los cuales, afluían las palabras y la tertulia. Más abajo el “Nacional”, con su “Jukebox” de discos, aquellas máquinas de singles o discos de vinilo de 45 r.p.m. y dos canciones, las cuales previa moneda en ranura, se podía seleccionar un tema del elenco de la lista. Recuerdo, la pared la tenían adornada de carátulas de los singles de la máquina, sujetas por chinchetas y en “disposiciones ornamentales”, de cuyo arreglo y colocación ornamental se encargaba, según me dijo, Ángel, actual dueño de la droguería que en la acera de enfrente al Café-Bar Nacional hace esquina. En la misma acera de la droguería de Ángel y casi al lado de este, el Tersu, otro bar de obligada parada… y más abajo a la vuelta de la Pza. de la Villa y esquina con calle Castilla, “Aquí Campano” donde Antonio amenizaba con su verborrea y gracejo, mientras las sardinas se asaban y este que escribe cada vez que venía con la bici por la calle Castilla de comprar los parches donde “Copeto”, aspiraba al girar la calle, los efluvios vaporosos del aroma asardinado que salía del bar.

Continuara…

Cosas de un Pueblo no se hace responsable de los comentarios vertidos en la web. Todo usuario que comente por primera vez pasara por un control de aceptación. Los comentarios con mails "temporales" no serán publicados, y se les identificara como spam. Solo aceptamos correos “verdaderos” como: Hotmail, Gmail, Outlook, Yahoo… .

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de privacidad, pinche el enlace para mayor información

ACEPTAR
Aviso de cookies